CONSTRUYENDO UN MUNDO MÁS FRATERNO

La Fraternidad como principio pedagógico lasaliano está implícita en nuestro estilo educativo y empieza en el aula, con la atención personalizada y la acogida incondicional del alumnado. Somos Ministros de la fraternidad, mediadores y/o
servidores del amor de Dios.

La Salle nos invita a convertirnos en “Buena Noticia” para los pobres, Evangelio vivo ante ellos, “salvadores” para ellos – como  lo dice textualmente en su Meditación para el día de Navidad. Es una palabra muy fuerte. Ser creyente, ser
evangelizado, consiste en descubrir el amor de Dios, en vivir y compartir con los demás.

La fraternidad es una invitación a vivir la fe cristiana de manera holística: desde la
caridad evangélica hasta el compromiso con la justicia y la paz social. Implica una
acción colectiva para hacer realidad el Reino de Dios en la Tierra.

CONSTRUYENDO UN MUNDO MÁS FRATERNO

La Fraternidad como principio pedagógico lasaliano está implícita en nuestro estilo educativo y empieza en el aula, con la atención personalizada y la acogida incondicional del alumnado. Somos Ministros de la fraternidad, mediadores y/o
servidores del amor de Dios.

La Salle nos invita a convertirnos en “Buena Noticia” para los pobres, Evangelio vivo ante ellos, “salvadores” para ellos – como  lo dice textualmente en su Meditación para el día de Navidad. Es una palabra muy fuerte. Ser creyente, ser
evangelizado, consiste en descubrir el amor de Dios, en vivir y compartir con los demás.

La fraternidad es una invitación a vivir la fe cristiana de manera holística: desde la
caridad evangélica hasta el compromiso con la justicia y la paz social. Implica una
acción colectiva para hacer realidad el Reino de Dios en la Tierra.